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Hilachas que van tramando – Relaciones son Consecuencias

24 Jul

Hilachas que van tramando

Relaciones son Consecuencias

                                                                      Imagen

Rojo como un tomate maduro, el sol se pone detrás del pajonal.  Y las pajas, arremolinadas y en suave movimiento se vuelven anaranjadas con el brillo que viene del reflejo del agua que las contiene.  Atrás el cielo comparte colores y la sensación es que el horizonte debe ser interminable y silencioso.  Algunos pájaros sobrevuelan pero no podemos mirarlos porque la luz nos encandila y solamente podemos oírlos cantar mientras van acallando el tono.  Un benteveo trasnochado sigue marcando un ritmo de melancolía que define a la tarde.  Las huellas de un carro terminan en el agua por lo que hemos deducido que hay tierra más allá.  Y más allá,  pero en todo el frente el pajonal ha hecho una barrera que no se puede pasar.  No importa,  nos quedamos en un montecito, en silencio para no perdernos nada de esto que pasa todos los días y siempre es diferente.  Por unos minutos sigue el sol bien rojo y el resto anaranjado.  Ver esto de la obra de Dios es un privilegio que a veces no reconocemos.

Como si me contagiara el texto de hoy será lento, muy alargado y cansino.  Hoy escribo para mí.   Hay algunas reflexiones que me están haciendo falta.

Como la compañía de mis lectores.

Aspectos de la vida condicionados por el pasado:

  • Todo transbordador espacial en la torre de lanzamiento tiene dos depósitos de combustible adosados al cohete principal.  Los ingenieros querían que fueran mayores pero se tenían que transportar por tren desde otro lugar del país hasta la base del lanzamiento.
  • La línea férrea entre la fábrica y Cabo Cañaveral cruza las Montañas Rocosas a través de un túnel que no permite el paso de depósitos de más tamaño.
  • ¿Por qué el túnel tiene esas dimensiones?  Porque el ancho de los túneles viene determinado por el ancho del tren y éste, a su vez, tiene relación directa con la separación de las vías.  La distancia estándar entre los rieles de la vía del tren en EEUU es aproximadamente de 4 pies, 8,5 pulgadas (1,4 mts).
  • ¿Por qué?  Porque los ferrocarriles norteamericanos se construyeron igual que los británicos por ingenieros ingleses que pensaron que era una buena idea ya que permitía usar locomotoras inglesas.
  • ¿Por qué los ingleses construyeron de esa forma?  Porque las primeras líneas de ferrocarril fueron diseñadas por los mismos ingenieros que construyeron los tranvías que ya utilizaban esta misma medida.
  • ¿Por qué esa distancia?  Porque los constructores de tranvías eran los mismos que anteriormente construían carros y utilizaron los mismos métodos y las mismas herramientas.
  • ¿Por qué los carros utilizaban este estándar?  Porque en toda Europa las huellas de los caminos de piedra ya estaban marcadas y cualquier otra medida hubiese causado la rotura de los ejes de los carros.
  • ¿Por qué los carros utilizaban ese estándar?  Porque en toda Europa las huellas de casi todos los caminos se remontaban a la época de los romanos y se hicieron para facilitar el desplazamiento de las legiones.
  • ¿Por qué los romanos adoptaron esta medida?  Porque los carros de guerra romanos estaban tirados por dos caballos.  Los caballos galopando uno al lado del otro debían tener la suficiente separación para no molestarse.  Con el fin de mejorar la estabilidad del carro, las ruedas no debían coincidir con las pisadas de los caballos y a la vez, no debían estar demasiado separadas para no causar accidentes cuando dos carros se cruzaran.
  • La separación entre los rieles del ferrocarril norteamericano (1,4 mts) viene determinada porque 2.200 años antes, en otro continente, los carros se habían construido en función de las dimensiones del anca de los caballos.
  • Una restricción en el diseño del medio de transporte más sofisticado del mundo, el transbordador espacial, viene determinada por el anca de un caballo.

Relación: Conexión, correspondencia, enlace entre dos cosas// Conexión, vínculo, trato, comunicación,  entre dos o más cosas o dos o más personas.

Consecuencia: Proposición que rigurosamente se deduce de otra u otras// Hecho o suceso que resulta de otro// Correspondencia lógica entre los actos de una persona y sus ideas o principios// Se entiende que una cosa se sigue o infiere de otra.

Así es en la vida.  Todo está relacionado, cada relación es una consecuencia y, a su vez, tiene una consecuencia.  Lo que es diferente es la importancia de cada relación.  La entidad de cada una.

Nos preguntamos hasta dónde podemos elegir las cosas que relacionamos.   Aquel encuentro.  Una discusión.  Un estado de ánimo que nos hizo tomar una decisión.  Doblar ésta u otra esquina.  Elegir un equipo de trabajo.  Una carrera, traer hijos al mundo.  Decidirnos por un barrio, un país, un viaje, una historia.

Si solamente estuviéramos conscientes de que lo que marca nuestra vida son las consecuencias,  las interminables consecuencias de cada relación que hemos establecido entre los hechos de nuestra vida, todo sería más fácil.

Deberíamos aprender a distinguir entre lo que resolverá el azar y lo que elegimos nosotros, y eso se aprende viviendo.  Arriesgando.  Acertando.

A distinguir entre lo importante y lo secundario. Entre lo inofensivo y lo determinante.  Entre lo que puede cambiar nuestra vida y la de los otros.

Lo que puede herir a nuestros semejantes o lo que nos dejará maltrechos y aquello que aportará felicidad a la vida de todos.

Pero no se puede con todo.  El límite es la espontaneidad que necesitamos para vivir, esa especie de candor que nos hace ciegos a toda especulación y nos permite, casi alegremente, ir decidiendo relaciones sin medir las consecuencias.

Entonces la sabiduría sería encontrar el debido equilibrio entre lo que se decide por emociones, valentía, esperanza y  voluntad;  y lo que hay que pensar, muy bien, pensar muy bien.  Y volver a pensar.

A veces remontamos el pasado, y encontramos que el hilo conductor de nuestros males o de nuestras alegrías es aquella primera decisión.  La que tomamos sin darnos cuenta o la que pensamos seriamente.  Nos acongoja lo que sucedió después o seguimos muy ufanos de nuestra elección.

El pasado no condiciona siempre el presente, no lo ordena siempre, pero…lo “viste”.  Mirar para atrás, unos minutos.  Conocer las primeras relaciones, aceptarlas, y dejarlas atrás cambiando lo que se quiera y pueda y abandonando lo que se quiera y pueda.

Casi siempre si investigamos en el pasado encontramos huellas de cómo solucionar cuestiones del presente.  Lo importante es no exagerar el tiempo de reflexión.  Pensamos en el pasado “un ratito”  para aprender y nada más.  Después nos vamos por el presente y el futuro.

Siempre podremos rescatar cosas buenas de nuestro pasado.  Siempre. S iempre.  Basta con elegir una actitud abarcadora de toda la vida y darle el valor que tiene.  Para seguir adelante con felicidad no hay otro camino.

Aprender para adelante.  Llenar los tanques de combustible que la vida nos permita y ganar los espacios que se extienden ante nosotros.

Las relaciones de las cosas tienen consecuencia.  Las relaciones son consecuencias.  Y nosotros, criaturas humanas, vulnerables, caóticas y con esperanza, trataremos de armar el tejido apretado de nuestras cosas, un día tras otro y tras otro.  Como si pudiéramos decidirlo.  Y, sí, podemos decidirlo, y es justo que podamos porque, al fin y al cabo es nuestra propia vida.

Una serie interminable de relaciones y consecuencias.  Nuestra propia vida.

El sol tomate se pierde entre los juncos naranjas, quedan pocos brillos en la tarde.  Mañana será otro día.  Por suerte de este nos quedará la belleza y el otro traerá la esperanza.  Nos vamos caminando por la huella.  La vida es maravillosa.

PRIMERO LA JUSTICIA.

PARA TODOS.  PARA TODOS.  PARA TODOS.