Hilachas que van tramando
Autoridad en la Familia V
En una mañana fría y lluviosa volvemos a caminar por los caminos apasionantes de la Educación. Para lo cual debemos ir conociendo la naturaleza de la Autoridad en la Familia, punto principal y fundacional de toda Autoridad, que se despliega por la sociedad enseñándonos a convivir con nuestros semejantes.
Seguimos con los conceptos fundamentales antes de pasar a la parte práctica. Ya que toda reflexión seria sobre los temas importantes, bien fundada en el conocimiento y cementada por los principios, es el comienzo de cambios básicos y decisiones categóricas en cada ser humano.
La primera condición para ejercer la Autoridad es el amor a los otros. A los que van a ser sujetos de tal educación.
Hacemos un paréntesis ( ) para referirnos a la Autoridad en general. Por ejemplo a la autoridad de los que gobiernan. Siempre tiene que venir del amor al pueblo al que van a gobernar. Ese amor se manifiesta de manera concreta en la entrega personal y las decisiones que se toman cumpliendo la función de gobernar, pero también en el lazo inexplicable que a veces hay entre un líder y su pueblo, que llega a perdonarle errores garrafales. Por supuesto que lo que viene a continuación, si se perdonan errores garrafales y se escuchan los cantos de sirenas, es la apetencia por el poder que se monta en tal sentimiento del pueblo. Después, el desastre. Pero ése es un campo de reflexión propio de los filósofos, sociólogos, historiadores y no nuestro. Volvemos ordenadamente al paradigma de la Autoridad que es la que se empieza a ejercer en la Familia.
Vamos a preguntarnos:
Qué es amar?: “Amar es querer que el amado sea más y mejor y que sea siempre. Es afirmarle la existencia con toda la plenitud posible en la realidad del amado» (No recuerdo si esta definición es mía o de otro pero, en todo caso, la considero muy acertada y la comparto)
Somos la guía e inspiración de nuestros hijos y nadie es más importante en esa tarea que los padres.
¡¡¡Es fantástico como padres oír estas palabras, la trampa está en que se refieren a nuestras obligaciones y no a satisfacer nuestras vanidades!!!!
¿Qué hace ese amor por nuestros hijos, de qué les sirve?
El Amor hace ver con claridad:
- Lo que es el ser amado: la realidad
- Lo que ese ser amado puede ser: aquellos ideales que todavía faltan alcanzar
Para ayudarnos, solamente para ayudarnos, rescato una frase que aclara bastante si nos decidimos a pensar en eso.
La vida cotidiana nos confunde- A veces un problema viene desfigurado por las apariencias y también su solución está desfigurada por las apariencias.
Vamos a poner un ejemplo de los clásicos. De los que vamos a usar frecuentemente.
- Viene la consulta de un matrimonio que expresa que ya no viven bien, que no se sienten felices, que su vida cotidiana está hecha un lío. Primero descartamos los temas médicos que deberemos derivar a quien corresponda. Después los psicológicos que van a ser resueltos también por los profesionales del tema. Y nos quedamos con los nuestros. El funcionamiento de una familia en su vida normal, cuya cotidianeidad está complicada.
- Hacemos un relato ordenado de sus movimientos cotidianos.
- Descubrimos que la vida de las familias se transforma en un caos a medida que sus miembros van llegando a la casa cuando termina la jornada. Los padres no tienen un rato a solas y tranquilos. Los niños alargan la hora de ir a dormir, sabiendo que al otro día deben ir a la escuela. Todo es corrida y ruido. Nadie está feliz o se siente confortable en ese escenario.
- Primeras conclusiones de los adultos: a) El amor se ha terminado, b) La relación con los hijos es un fracaso c) La vida familiar se hace insostenible. La vida cotidiana nos confunde.
- Proponemos una reorganización de las actividades familiares, que incluyen sus tiempos. Ah! El tiempo, el dueño y señor de nuestras vidas!!!
- El que sale último de la casa deja todo lo que puede ordenado y marchando. El que llega primero se ocupa de organizar, en lo posible, lo que falta. Todos ayudan para terminar de ordenar y preparar la jornada siguiente. Todos, aun los más pequeños que irán aprendiendo una de las máximas de la convivencia: hacer siempre algo por los demás. Se tratará de comer a una hora prudente, todos ayudarán para las tareas pertinentes.
- Se decide una hora para ir a la cama. Por ejemplo: los niños a las 9 de la noche. Pueden tener la luz prendida hasta las 10. Los padres se reservan el par de horas en tranquilidad y soledad que les hace falta para reencontrar lo que han perdido: el goce de su compañía en soledad. Tema para otra disertación. ¡El goce perdido de disfrutar de su compañía, una de las mejores cosas que le pasan al ser humano cuando ha amado y elegido al otro!!Tan desprestigiada en estos tiempos y fundamental para la vida; tan necesaria y tan simple!! Pero ese es otro tema para otro artículo.
- ¿Cómo se consigue este orden? Lo vamos a contar más adelante cuando caminemos por los andariveles de los temas prácticos. Por ahora la esperanza fundada de que todo tiene una técnica y que ésta es eficiente.
- Si se consigue, se encontraron las soluciones y se acabaron esos problemas.
Por ahora nos queda esta frase para pensar y repensar:
La vida cotidiana nos confunde- A veces un problema viene desfigurado por las apariencias y también su solución está desfigurada por las apariencias.
Miremos con atención, debemos darnos cuenta cuándo tenemos un problema insoluble o cuando es simplemente parte de una mecánica familiar. Cuándo es grave o solamente está oculto por la vida cotidiana. Cuáles son las soluciones que siempre vienen montadas en los problemas. Sentarse a pensar, pensar, pensar, en nuestra vida cotidiana. Hay mucho para corregir y el resultado es por demás reconfortante.
Volvemos al principio. Para vivir se necesita Darse cuenta
El amor a nuestros hijos siempre nos convoca y nos debe agudizar el ingenio.
Debemos lograr que los hijos se den cuenta
a) que deben llegar a ser lo mejor que pueden ser como personas,
b) que acepten las condiciones que esto requiere y
c) que depende de ellos;
Si aspiramos y llegamos a esto, todo lo demás viene por añadidura.
Vamos resumiendo: la tarea principalísima de los padres es hacer que los hijos “escuchen” su voz interior; que resuelvan entre el bien y el bien. (Héroe)
- Que respondan a las preguntas fundamentales:
¿Qué clase de persona quiero ser?, ¿Buena o Mala?¿ Generosa o egoísta? ¿Luminosa o sombría?
- La pregunta: ¿Qué quieres ser? No se refiere a la “carrera” sino al “carácter”
La segunda tarea, no menos importante: es que los hijos usen la inacabable energía que tienen naturalmente para lograrlo. Si se me permite un comentario paralelo: esto de la energía de los jóvenes en nuestra sociedad, está bastante poco apreciada y es fundamental para hacer un mundo mejor pero …ese es otro tema, para otro foro.
Completamos con una verdad universal que tiene que ver con los principios universales y evidentes:
“Toda elección de la vida está subordinada a una elección moral”
No nos olvidemos que todas las influencias externas son más fuertes en un contexto de superficialidad.
Hacemos una lista de las cosas que le puedo enseñar a mis hijos, de una manera natural y cotidiana:
- Amar a Dios o apuntar a la trascendencia propia de los seres humanos
- Respetar la vida
- Amar a la familia, a los seres humanos
- Amar a la naturaleza
- Querer aprender
- Sentir la satisfacción del deber cumplido
- Agreguen todos los buenos principios que regulan la vida de las buenas personas.
Bueno, tenemos temas para pensar y, sobre todo, para hablar entre los referentes de cada familia. A todos nos guía el amor a los niños y a los jóvenes porque todos los seres humanos normales y comunes, somos iguales, somos iguales y sabemos que el futuro depende de ellos y ellos un poco de nosotros para hacer de ese un mundo mejor. Es lo que saben los sabios. Si a ti te va bien, a mí me van bien. Pensemos. La lluvia no cede, el día está propicio para gozar de la vida en casa. Otro tema para esta sociedad vertiginosa. Me dispongo a hacerlo.
Primero la Justicia. Para todos. Para todos. Para todos.

Gracias Zully . La vida es un aprendizaje .Lina .
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